Tartar de salmón al estilo tailandés
Haciéndome amiga de la Reflex / EL COMIDISTA
Aunque habitualmente intento consumir pescados de tamaño pequeño por un tema de sostenibilidad –y porque las sardinas, los boquerones o el barat la caballa me vuelven tarumba–, muy de vez en cuando no puedo evitarlo y me rindo ante los encantos de un filete de salmón salvaje. Su color rosado intenso, su carne prieta, su sabor intenso, todo en él me dice "llévame a casa y cómeme". Y yo, claro, no pude negarme (especialmente porque mi hijo pequeño lo señalaba con el dedo como un poseso diciendo "¡quiero ceviche, mami! ¡Ceviche! ¡CEVICHE!".
Como no era plan de cargarse un salmón de esas características cociéndolo en limón, busqué una alternativa con la que conseguir un sabor parecido al del ceviche que tanto le gusta a Jarvis –el tío tiene un paladar bastante aventurero, teniendo en cuenta que tiene tres años–, pero que permitiera mantener la fantástica textura natural del pescado. Pero, ¿cómo podía conseguir la acidez que le da el zumo de lima o limón sin usar ese zumo? Después de darle un par de vueltas, decidí marinar cebolla en zumo de lima durante un buen rato, de manera que le transfiriera todo su sabor, y utilizar la ralladura de su piel para potenciar el aroma.
Para leer el resto del articulo de Mikel López Iturriaga , seguir este enlace. http://blogs.elpais.com/el-comidista/2014/09/tartar-de-salmon-al-estilo-tailandes.html
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