¡Eh! No era cosa tuya. Resulta que, según un reciente estudio, tomamos decisiones conscientes para sentarnos cuando podríamos habernos puesto de pie. Lucha contra la desidia y empieza a andar

Un buen paseo diario te ayudará a revitalizar cuerpo y mente. Y tan feliz. (iStock)
Cada día lo tienes más claro: no te gusta hacer deporte. Sientes convulsiones ante la simple idea de ir al gimnasio, te da la pereza máxima salir a correr y nunca encuentras tiempo para hacer nada de fitness. Querer, quieres adelgazar y estar en forma. Pero tu cuerpo no coopera y se apalanca en cuanto puede. No es que seas un vago redomado, es por culpa de tu cerebro, que pasa.
Según un reciente estudio publicado en el Journal of NeuroEngineering and Rehabilitation esto ocurre porque nuestros sistemas nerviosos si pueden elegir, prefieren hacer lo mínimo para ahorrar energía. Los investigadores descubrieron que mientras caminamos, el sistema nervioso hace cálculos a tiempo real para averiguar con qué longitud del paso y velocidad gastará la menor cantidad de energía.