Pasta con sardinas y piñones
La buena pasta es simple. / EL COMIDISTA
¿Cómo conseguir que un plato de pasta vulgaris, de esos que te haces a todo correr cuando llegas muerto de hambre a casa a las 9 de la noche y no tienes más que una zanahoria medio mohosa en la nevera, se convierta en un festival de la lujuria? Esta pregunta, que muchos sabios se han hecho antes que tú y que yo, no tiene una sola respuesta.
Para triunfar debes tener en cuenta varios factores. Primero y fundamental: no comprar la primera pastuflis que encuentres en el súper o la más barata. Lo más importante de un plato de pasta es, ¡oh gran sorpresa!, la propia pasta, más que la salsa con la que la enguarrines. Puede que unos buenos espaguetis secos italianos o unos raviolis frescos locales elaborados con criterio salgan un poco más caros -no mucho si pensamos en el precio por ración-, pero la diferencia de calidad con los Gallo, los Barilla o los Buitoni de turno es abismal. También la puedes hacer en casa, si es que tienes paciencia, maña y algún antepasado que se llame Francesca o Giovanni.
Para leer el resto del articulo de Mikel López Iturriaga , seguir este enlace. http://blogs.elpais.com/el-comidista/2014/09/receta-pasta-con-sardinas-y-pinones.html
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