26 obras del pintor cretense (1541-1614) se enfrentan en distintos grados de literalidad con más de 80 piezas de artistas del siglo XIX y primera mitad del XX. Esta exposición, que puede verse hasta el 5 de octubre, demuestra el hechizo ejercido por este creador, que desarrolló la mayor parte de su trayectoria en Toledo, en el nacimiento y primeros pasos del arte moderno.